VIAJE A LA LAGUNA NEGRA

VIAJE A LA LAGUNA NEGRA

 

    Han pasado diez meses desde nuestra visita a las tierras de pinares, fue en Agosto del 2003, y mi memoria no es todo lo buena que desearía, espero que me disculpéis todas aquellas cosas que se me olvide contar, de todas formas contaré alguna mentirijilla para suplir todo aquello que no recuerdo: 

Todo comenzó la mañana del sábado, cuando el Eve (piloto), y el Enrique (Playboy), pasaban a buscarme en el alambique veloz después de despedirme de mi madre, mis hermanos y mis sobrinos nos dirigimos a Matalebreras donde nos esperaba la Zaira, la Elena y el Tito, los seguimos hasta Soria donde compramos comida para comer y bebida para beber. Cuando íbamos a pagar vi cómo me miraba la hermosa cajera, sin duda se había enamorado de mí pero sólo ella y yo lo supimos porque nadie se percató.

 

Después de robar el corazón a una bella señorita no hay nada más romántico que desaparecer y así lo hicimos. Cruzamos pueblos, montañas y lagos hasta llegar a la “laguna”. Aparcamos el coche y tuvimos que andar unos 10 Km. cuesta arriba para llegar a la laguna, afortunadamente estaba yo para animar a mis pobres compañeros, que exhaustos desfallecían por el camino (esto igual es un poco exagerado) El Tito portaba una bandera de muchos colores entre los que predominaba el Rosa (sin duda en honor a su homosexualidad). La Elena y la Zaira  caminaban como locas a una velocidad supersónica imposible de seguir, mientras el borracho del Evelio portaba una botella de alcohol. Sin duda el único que podía llevar la marcha de las chicas era el Enrique que bajaba a nuestro grupo a beber y se volvía a escapar con el grupo de cabeza. Por fin conseguimos llegar a la laguna. Y ahora qué? Pensé yo, pues a hacer fotos porque el agua está fría y el alcohol se ha acabado, me respondió mi otra parte del cerebro.

El Tito y su bandera


La Laguna negra a nuestros pies

Mientras todos nos mojábamos los pies en la orilla el Evelio y el Enrique decidieron darse un chapuzón en las frías aguas de  color azul., (no sé por qué se llama laguna Negra????). Los dos jóvenes aventureros parecían disfrutar chapoteando en el agua pero nadie se animó a bañarse. La alternativa al chapuzón fue una excursión a la cima de la montaña, la Elena y la Zaira prefirieron quedarse ligando con unos jóvenes Rusos o Chinos, creo. Así que el Tito y yo emprendimos la marcha, por el camino vimos el nacimiento de un río, piedras, yerbas y muchas mierdas de vaca. A mitad de camino nos fijamos en un señor de  perilla que nos seguía, sin duda alguna para violarnos pensó el Tito, aligeramos la marcha pero el señor cada vez estaba más cerca y no nos quedó más remedio que liarnos a pedradas. El malvado violador gritaba: ¡Qué hacéis! ¡Estáis tontos o qué! Os voy a partir la cara!! ¡Hijos de puta! ¡Cabrones de mierda! Al final gritó: Socorrooooooooo!! Y se cayó de una piedra alta a otra un poco más baja y de la más baja a un árbol y del árbol a una piedra que estaba más abajo que las dos anteriores.

 

Después del pequeño incidente con el violador  seguimos nuestra marcha hacia la cima. Una vez allí foto y Oh Oh, se puso a llover. ¡Os lo podéis creer! Eso fue culpa de Dios que siempre me ha odiado. En fin, cuando empezamos a descender nos encontramos con dos jóvenes amigos del violador que nos miraban con mala cara, intentamos apedrearles cuando uno de ellos grita ¡!Idiotas, somos nosotros!!, yo creí que lo decían para despistar y seguí tirando piedras como un poseso hasta que acerté en la cara del cuatro ojos  con cara de cabrón, me acerqué corriendo para rematarlo mientras lloriqueaba tirado en el suelo y ¡Sorpresa!, el cuatro ojos con cara de cabrón resultó ser el Evelio, le pedí disculpas y les dejamos que siguieran con su camino hacia la cima.