Tras este suceso fue cuando dios concentró todo su odio contra nosotros y empezó a llover a cántaros

Tras este suceso fue cuando dios concentró todo su odio contra nosotros y empezó a llover a cántaros, el Tito optó por tomar un atajo y yo le seguí, el atajo era muy peligroso, las piedras resbalaban y nosotros nos resbalábamos cada dos pasos. Entonces fue cuando el Tito en un ataque de locura gritó Soy Superman!!!!!!!! Y se lanzó desde una roca de 5m de altura al suelo, imaginaos la ostia; pues aunque parezca increíble el chaval se levantó sin nada roto. Por fin llegamos a la zona de “playa” y buscábamos como locos a la Elena y a la Zaira pero todo el mundo corría de un lado para otro como si en vez de agua llovieran bombas, utilizamos el móvil pero no había cobertura. Sin duda dios estaba muy cabreado esa mañana. Tras dar mil vueltas y preguntar a todo el mundo por dos bellas jóvenes decidimos caminar los 50km cuesta abajo que nos separaban del coche.

 

Llegamos empapados y allí estaban nuestras queridas compañeras de viaje. Tomamos un café mientras esperábamos a los aventureros, pero como no venían tomamos otro y otro y otro y creo que después de 10 cafés aparecieron  Nos dijeron que se habían estado bañando otra vez pero yo creo que se habían montado alguna orgía salvaje en la cima con alguna vaca.

 

Eran las 4:00 cuando empezamos a hacer la hoguera con leña mojada. El Evelio era el cabecilla, sin duda controlaba mogollón de fuego porque a las 7:30 ya habíamos conseguido encender un poco la leña y a las 9:00 acabábamos de cenar. Del menú sólo recuerdo las pizzas a la brasa (No las probéis por mucho que  el Eve os diga que están buenas). Después de comer llegó la siesta, da gusto ver a la gente dormida, son tan “Majicos”, el Enrique con su carita de niño bueno, el Eve con la boca cerrada, la Zaira con su carita de ángel y finalmente el Tito y la Elena que no estoy seguro de lo que hicieron mientras el resto dormíamos, supongo que buscar setas…

 

¿Y tú puto Antonio? Tú seguro que estabas soñando con peces gigantes con los que dominar el Universo. No lo conseguirás jajaja…..

 

Después de la siesta decidieron ir a Vinuesa de fiesta, yo les advertí que era muy peligroso porque en  esos pueblos  la gente está sin civilizar, los habitantes de Vinuesa son conocidos como “Tronchapinos”, dicen que un buen tronchapinos corta una media de  500 pinos por minuto con hacha y 250 con los dientes. Son gente  que solucionan sus problemas como dios manda, o sea, a ostias.

 

Llegamos a Vinuesa a eso de las 9:30 o a las 10 o las 11, no sé pero da igual. Tras muchas vueltas encontramos un sitio ideal para montar la tienda de campaña, pero antes de ponernos a montar la puta tienda a alguien se le ocurrió que era más divertido jugar una abuela, de la abuela no recuerdo mucho, sólo que casi todos salimos muy perjudicados, después creo que fuimos a un bar y luego a la orquesta, ahí fue donde el Evelio vio una pedazo de chorva que cautivó su corazón, o eso nos hizo entender porque al fin de semana siguiente todos sabemos lo que ocurrió, y si no lo sabéis preguntádselo.

 

En el baile seguimos bebiendo y haciendo lo que la gente que no liga suele hacer cuando está de fiesta (todos excepto dos personas). Desgraciadamente la Zaira y la Elena decidieron abandonarnos para volver a casa (que quede claro que no fue por asco sino porque tenían que volver). Nosotros nos quedamos algo más haciendo el garrulo y después un bocata y al asiento trasero del alambique, ¡imaginaos la situación! Cuatro borrachos durmiendo en el mismo coche. Después de un breve e incómodo sueño nos levantamos para visitar Vinuesa por el día.

 

Los tronchapinos por el día se parecen mucho a los tronchapinos por la noche, esa fue mi gran conclusión después de andar, andar y andar por el pueblo. Antes de marcharnos recogimos una sombrilla que nos iba a venir de perlas para el día de playa que nos esperaba. Llegamos a la playa pita al medio día  nos bañamos, vimos lanchas, perros, viejos pero ni una sola tía en topless. Comimos, siesta y para Casa.