Día 1: Ágreda–Castilruiz–Segovia-Avila- Salamanca
| Lo dicho, nuestra aventura comenzó el 7 De Septiembre a las 8:30 de la mañana, hora a la que daba de mano el camarerillo del Jose, el Evelio se montó en su alambique ( que así se llama su coche para los que no lo sepan) y fue a recogerle al Chester, fueron a por sus cosas y a continuación a por el Tito que por lo visto tenía intención de continuar su sueño sin mayor dilación, colocó su escaso equipaje en el maletero ya que es un hombre de escasas necesidades, eso sí, se bajó un almohadón de matrimonio para los asientos traseros. El viaje comenzaba a todo confort. A esas horas de la mañana y más después de trabajar ¿quién no tiene hambre? Fueron a por unos torreznos y ni decir tiene que desaparecieron a la velocidad del rayo. |
Al acercarse la hora de la comida cogimos nuestros bocatas y qué mejor lugar para degustarlos que sobre un arco del acueducto ( al que a algunos les costó sus sudores subir) disfrutando del solcillo segoviano. Cómo no, el Largo hizo una de las suyas y en un arranque de curiosidad y entusiasmo preguntó: ¿qué es esto? ¿El qué? Respondimos a coro, se agachó y agarró la planta en cuestión ¡Coño una zarza! Gritó al sentir su caricia.